soul talk

Bobby Gómez California, 1977

lunes, marzo 16, 2015 2 Comments 9 Likes
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Bobby es un surfer de treinta y cinco años de Corvallis, Oregón, en los Estados Unidos que ha estado viviendo en Bali por dos años. Tiene un diploma en manejo de recursos de pesca marina y ha trabajado en un Wild LIfe Refuge (Refugio de Vida Silvestre). En Bali se gana la vida como profesor particular de niños. Además, posee un deseo innato de ayudar a las personas necesitadas como también una continua inclinación por estar en la naturaleza y por perseguir una vida simple, desprovista de lujos como teléfonos celulares. Ambas pasiones lo han llevado a hacer tours alrededor de las Malucas y de Bali en su SUP. Nos sentamos a tomar un café para escuchar sus impresiones sobre bali – surf – life, Dios, Amor, Naturaleza Humana y el remar de sol a sol.

Bobby, ¿cuándo llegaste a Bali? En Agosto del 2010. ¿Qué sabías de Bali antes de venir? Ya había estado en Bali en el 2008. Sabía que era un lugar al que quería volver. Sabía que estaba lleno de energía y vida y eso me atrajo. Donde vivía en Estados Unidos estaba tornándose un poco aburrido y monótono. Quería ir a un lugar donde me sintiera más vivo y donde hubiese buen surf también. ¿Qué te trajo a Bali la primera vez en el 2008? La primera vez vine motivado por el surf. Vine a conocer Uluwatu, e hice un trip a Sumatra. Quería tipo chequear la onda porque tengo un par de amigos que ya vivían acá e hicieron de guías y me llevaron de acá para allá. ¿Qué sentiste la primera vez que viniste a Bali? ¿Se colmaron tus expectativas? Más bien, cuando vine, solo pensaba en el surf. No se me ocurría mucho en cómo sería la cultura ni nada por el estilo, por lo que supongo, no tenía muchas expectativas en lo que respecta a la cultura o la gente. Súper contento en lo que se refiere a mis expectativas sobre el surf pero también un poco frustrado al principio porque me llevó un tiempo agarrarle la mano a la ola y se me fue la tabla contra las rocas un par de veces. Pero me di cuenta de que cuánto más tiempo me quedaba, más conocía la ola y entonces mejor la surfeaba. ¿Por cuánto tiempo te quedaste en Bali la primera vez? Un mes.

Dijiste que no tenías expectativas sobre la cultura o la vibra o el modo de vida acá en Bali, ¿percibiste algo, en ese mes, que no imaginabas que encontrarías o que no esperabas, o que te haya sorprendido de alguna manera? Casi que todo. Al principio hasta que fue casi que abrumador, el ajetreo… Yo venía de un pueblo del campo en los Estados Unidos, por lo que llegar acá, donde la densidad de población es mayor, fue una especie de shock. Y por supuesto la religión Hindú me resultó súper llena de color, y tan compleja… supongo que lo que más me llamó la atención fueron los templos con sus tallados coloridos y diseños en piedra. Eso es lo que más me llamó la atención. ¿Sos una persona religiosa? Sí. ¿De alguna denominación en particular? Sí. Soy católico. ¿De qué manera tu visión religiosa católica coincide o no con la visión Hindú? Bueno, antes de que me meta en lo que es la religión, quiero comentar que yo soy apenas un ser humano y no tengo un entendimiento perfecto de mi Dios o mi religión. Pero lo que sí sé es que Dios nos pide que nos amemos unos a los otros, seamos o no de la misma religión, y así lo veo yo por encima de todo cuando conozco gente que son de diferentes tradiciones o religión y trato de ver la belleza en sus credos y creencias, también la belleza en cada persona para intentar amar a todos por esa belleza que poseen.

 ¿Dónde te quedás en Bali? Vivo en Uluwatu, en el Bukit. ¿Por qué escogiste vivir en el Bukit? Bueno, al principio me quedaba en Jimbaran y me agarré una infección en los pulmones al manejar a Uluwatu para ir a surfear. Tuve una tos que me duró como un mes. Ahí, pensé que tal vez sería mejor para mí vivir cerca del mar y poder respirar la brisa fresca. Además, me gusta vivir cerca del mar e ir a surfear caminando. Estar con ese contacto más cercano con el mar parece hacerme realmente bien a la salud.

 Hace unos meses te aventuraste por las Islas Malucas con tu SUP. ¿Nos contás un poco? Sí. Investigué un poco sobre el área, preguntándoles a amigos, y lo que más me atrajo fue que la mayoría de las personas no sabía nada. Así que compré un pasaje, luego un camino largo en taxi, y terminé en una playa desde donde me lancé en mi SUP a explorar la región. ¿Cuántas horas al día te pasabas remando? En ese viaje, remaba de sol a sol, casi todos los días. Generalmente, al mediodía, me encontraba una playita donde me bajaba y me tomaba un descanso bajo un árbol o también me encontraba unos manglares a los que me ataba y descansaba. ¿Cómo te las arreglaste con las necesidades básicas tipo comida, agua dulce, mantenerte abrigado, lugar para dormir y demás? Los sacos impermeables son la solución. Es importante tratar de mantener las cosas secas mismo en los trópicos así de noche siempre tenés una tienda de campaña seca donde dormir. Muy pocas veces en tours de SUP me la he pasado más de un día sin ir a un pueblo costero con agua y comida. No pasa nada si no te importa vivir a “biskuat” por un par de días de vez en cuando. Pescar es otra opción también. He disfrutado una par de comidas increíbles en la playa con pescado fresco. ¿Tomaste alguna precaución sanitaria antes del trip, tipo vacunas? Me traje unas curitas y Polysiporin. Habiendo ya vivido en Bali por un par de años, me pareció que este trip no afectaría tanto mi sistema inmunológico, por lo que no exageré con los medicamentos. ¿Cómo te recibían los locales? Todos los locales eran extremadamente curiosos y también amigables. Me pasaban invitando a que me quedara en sus casas y comiera con ellos. Y siempre llenos de preguntas sobre mi vida y sobre lo que estaba haciendo ¿Encontraste algún surf spot? Sí. ¿Dónde exactamente? Bueno, personalmente, no tendría problema en decirle a quién sea dónde están, pero como había otra gente, quiero respetarlos y no decir nada. ¿Mucha gente? Donde terminé quedándome, había un surfer Australiano de cincuenta años muy buena onda que acampaba por un mes y quién me contó que nunca había visto a nadie (surfer) en 12 años. Por respeto a este man, creo que prefiero mantenerlo guardado.

 ¿Dirías que esas islas con surf spots son de alguna manera un paraíso del surf? Para mí, personalmente, sí porque me gusta la solitud. No había nadie a excepto de algunos locales recogiendo cocos. Pero no había señal de celular, ni warungs, ni tiendas donde comprar snacks. Pura acampada en la playa. Lo que sí había, que hacía las cosas un poco más fáciles, era un pozo de agua dulce. Nos acabás de decir que, de alguna manera, era el Paraíso; ¿por qué volviste a Bali? Es una buena pregunta. Creo que lo que me hizo regresar fueron algunos de los lujos, tipo simples, como Dunkin´ Donuts (risas)… No, pero sí eché de menos algunos de esos lujos que se pueden conseguir en Bali que no se pueden conseguir en otras partes de Indonesia. Pero no me enorgullezco del hecho de que regresé porque echaba de menos esas cosas. Una de mis metas en la vida es poco a poco aprender a cómo vivir la vida sin esos lujos con los que crecí en los Estados Unidos. Venir a Bali fue tipo el primer paso. Espero, en el futuro, como que deshacerme de esas cosas que tengo en la vida que creo que necesito y vivir una vida más simple. Tal vez termine en un lugar como el que acabo de visitar y me quede un largo tiempo sin extrañar ninguna de las cosas que podés encontrar en los Estados Unidos o Bali. ¿Y por qué querés hacer eso? Porque siento que, de alguna manera, estoy atado a esas cosas que aparentemente me traen confort a mi vida, pero siempre que logro deshacerme de algo que creí necesitaba, de hecho siento como que me saqué un peso de encima. Me siento más en paz.

Durante tu trip a las Malucas conociste a una pequeña con una malformación de pies, y regresaste a Bali determinado a ayudarla. Organizaste eventos de recaudación de fondos. ¿Qué te motivó? Más que nada sentí que tengo un deseo de ayudar a la gente – algo con lo que nací. Generalmente, cuando veo gente y las necesidades que tienen. También quedé un poco amarrado en la situación de ayudar a la pequeña porque le había dicho a la madre, le había prometido, que haría todo lo que estuviese en mis manos para ayudar a su hija. Por lo que, de alguna manera, estaba un poco atado a mi palabra. Así que se me ocurrieron ideas de cómo ayudarla, ya que yo no tenía el dinero para hacerlo. ¿Qué ideas se te ocurrieron? Primero, organicé una recaudación de fondos en la que prepare un montón de frijoles refritos e invité a amigos a que vinieran y me compraran unos burritos. Tenía un mogollón de frijoles y salsa, y Gourmet Garage me donó un montón de tortillas. Esa fue la primera, que dio para pagar los rayos x para Putri, la pequeña, pero luego necesitábamos más dinero. Decidí remar alrededor de la Isla de Bali y conseguir que la gente comprometiera donaciones por la distancia recorrida (creo que fueron 400 kilómetros). Les di la opción de comprometer una suma cualquiera por la vuelta o comprometer una suma por kilómetro remado. Fue un éxito. Recaudé casi suficiente para cubrir los costos del tratamiento.

 Así que remaste en tu SUP alrededor de la Isla de Bali, ¿podrías compartir esa experiencia con nosotros? Claro, fue un trip súper cool. Me mudé a Bali hace un par de años, y sentía que aún apenas conocía una pequeña parte. Hacía tiempo que quería explorarla más y se me ocurrió que sería una buena manera de hacerlo. Salí de la Bahía de Jimbarán, en dirección oeste y en diez días estaba de regreso en Jimbarán. Circunnavegué la isla por lo que adquirí un buen conocimiento de las playas y los surf spots… Me sentí mejor orientado. ¿Remando también de sol a sol? Casi todos los días. En ese trip, me regí por un programa, por lo que remaba duro desde temprano en la mañana hasta después del atardecer, a veces. En una, pasé la noche en una estructura flotante en el agua, me desperté a las dos de la madrugada con la salida de la luna y remé esa noche, el día siguiente, y parte de la noche siguiente. Fue un día de remada agotador porque además tenía viento de frente. Pero ese día recorrí mucha distancia y ahí supe que iba a llegar a dar la vuelta en el programa de diez días que me había impuesto. ¿Estructura flotante? Sí, se llaman estructuras de agregados de peces (término técnico no disponible). Están ancladas al fondo del océano y son hechas de bambú que atrae a los peces y los pescadores pescan cerca de estas estructuras. Me topé con una. Son unas plataformas planas. No hay olas en el norte de Bali, así que pude subir mi SUP, tirarme en mi colchoneta de dormir por unas seis horas y levantarme con la salida de la luna. ¡Impresionante! ¿Encontraste algún surf spot?

 CENSURADO – CENSURADO – CENSURADO – CENSURADO

 ¿En qué se diferencia el surf de Bali con el resto de la isla? Bueno, el sur de Bali es el centro turístico, por lo que te vas a encontrar con muchos extranjeros y turistas. Además muchos de los extranjeros viviendo en Bali, viven en el sur. Así que hay más influencia occidental en el sur. El resto de Bali parece poblado más dispersamente, más tranquilo y con no mucho tráfico. ¿Alguna vez dudaste de ser capaz de llevar a cabo tu plan? Sí, cuando comencé a planear los trips en Febrero y Marzo el tiempo estaba horrible con muchas lluvias fuertes y vientos del oeste. En esos días hacer una aventura a remo no me motivaba mucho, pero sabía que en abril el tiempo mejoraría y que eventualmente me alegraría el haberme decidido a hacerlo. Y tal cual, la mañana en la que partí el diez de abril el día estaba divino y sin viento. Se veían las montañas de Bali sin ninguna nube alrededor. ¿Qué le dirías a la gente en los Estados Unidos si quisieran venir a Bali por primera vez? Que intenten conseguir un contacto antes de venir, si tienen un amigo o un amigo de un amigo que viva acá. Está bueno tener a alguien con quién conectar al llegar. Te puede ayudar con las cosas un poco frustrantes con las que tenga que lidiar el que viene por primera vez.

En una de tus recaudaciones de fondos, mencionaste el no estar seguro si todo esto que hacés para ayudar a la pequeña Putri era un acto desinteresado para ayudarla o un acto de alguna manera egoísta para colmar un deseo personal; ¿lo has analizado un poco más? Bueno, toda esta recaudación de fondos y el ayudar a Putri ha sido una de las cosas que he hecho que más satisfacción me ha dado en mi vida y me ha hecho sentir muy bien. Por lo que yo obtengo mucho también. De alguna manera se podría ver como un acto de interés personal ya que el ayudarla me ha dado una sensación de bienestar. Pero supongo que los dos van de la mano. Un acto de interés personal puede también ser un acto desinteresado porque cuánto mejor nos sentimos con nosotros mismos, mejor se sentirán los demás a nuestro alrededor. Si nosotros poseemos una sensación de bienestar, podemos casi que contagiar a todos los demás alrededor. Es una mezcla entre un acto motivado por intereses personales y un acto desinteresado. ¿Dirás que hay, entonces, actos desinteresados, o solo actos motivados por un interés personal con un resultado desinteresado? Probablemente. Pero si lo observamos de una manera más amplia y vemos como estamos todos conectados el uno con el otro y cómo nuestras acciones afectan a los demás… es como si fuéramos un ser gigante donde nuestras acciones afectan las acciones de los demás. Me resulta difícil explicarlo. Es la primera vez que me pongo a pensar en esto. Pero supongo que todos nuestros actos son motivados por un interés personal pero pueden afectar a los otros en una manera positiva o negativa.

¿Y cómo está Putri? Putri está bien. Está mejorando, los pies se le están enderezando, pero aún le queda bastante antes de que se le corrijan del todo. Acabo de visitarla en Yakarta. Es una pequeña muy pilas. Aunque sea duro para ella y la madre, van a seguir con el tratamiento. Eventualmente sanará y tendrá una mejor vida a causa de esto. ¿Tenés en mente algún otro evento? De verdad aún necesito un poco más de dinero para ayudar a pagar la cuenta del médico. Me han donado una noche en una villa de alto nivel que estaré subastando en breve en mi grupo de Facebook dedicado a Putri. Se llama «Paddle for Putri»

 ¿Dónde surfeás en Bali? Más que nada en Uluwatu. En cualquiera de las olas que estén a camino de distancia de mi casa. ¿Cómo lidiás con el crowd? Tengo una calcomanía en mi tabla que dice “KIND”. Siempre que me frustro la miro y trato de sonreírle a la gente lo que normalmente me da buenos resultados. Buena. ¿Has tenido alguna sesión memorable en Bali? Abril me quedó grabado. El mes entero fue mágico. Ahí fue cuando agarré la ola más grande de mi vida, en “The Bombie”. Pero seguramente todavía hay muchas sesiones memorables por venir.

 ¿Te ha ayudado Bali a crecer como persona? Sin lugar a dudas. Me ha hecho una persona más paciente. Siempre me costó ser paciente y tener que esperar por las cosas. Acá en Bali si no sos paciente, no podés sobrevivir, te tenés que ir. Yo simplemente, hago un esfuerzo concienzudo de ser más paciente cuando estoy en el tráfico o esperando en la cola. Me ha ayudado mucho.

 ¿Qué planes tenés para el futuro? Me voy a los Estados Unidos a la boda de mi hermano y luego de regreso a Bali. ¿Qué sugerencia le darías a quien se sienta inspirado pos vos a lanzarse en un trip de SUP? ¡Que lo haga! Hay un montón de islas increíbles para explorar en el Sudeste Asiático, y si querés una aventura de solo camping y remo pero no te interesa el surf, hay unos lugares increíbles para chequear más protegidos que la costa expuesta a las olas. Si además querés surfear, asegurate de informarte sobre las corrientes y la condición del mar en el área hablando con los locales. Son la mejor fuente de información. ¿Algún otro proyecto además de clases privadas? Sí, hay otras cosas que quiero hacer, pero no las tengo muy claras aún.

Matur Suksuma Bobby.

Sama Sama.

Bobby would like to thank all the support received from friends and friends of friends and a special thanks to wave hunter bali as well asnusa and debali.

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